SARA RUBAYO

Acercándote la Historia del Arte.
Soy Licenciada en Historia del Arte, diplomada en gestión integral de exposiciones y divulgadora cultural a través de mis redes sociales.     
Desde siempre he sentido una profunda atracción por el arte, por la historia y sus secretos. Me gusta pasar mi tiempo investigando y después compartir mis impresiones con el mundo de la manera más atrayente posible. Mi cometido es poner el arte al alcance de todos los públicos a través de diversos medios como mi canal de Youtube llamado La Gata Verde donde analizo obras de arte, estilos artísticos y biografías de artistas. O desde Instagram donde recomiendo perfiles de artistas contemporáneos y escribo post de obras de arte. 

Mary Beale (neé Cradock) la pintora inglesa del Barroco

Mary Beale nació el 26 de marzo de 1633 en Barrow, Suffolk, una pequeña localidad al noroeste de Londres. Era hija de John Cradock, clérigo y pintor aficionado que fue miembro del Gremio de Pintores Tintoreros de Inglaterra, y estaba familiarizado con artistas locales como Nathaniel Thach, Matthew Snelling, Robert Walker y Peter Lely, así que fue quien primero enseñó a pintar a Mary. Su madre, Dorothy, murió cuando ella tenía 10 años…

Claricia, la monja alegre del siglo XII

CLARICIA (¿SIGLO XIII?)
En un tiempo en el que el artista estaba al servicio de Dios y su fama y reconocimiento no tenían sentido alguno, el arte que entonces se produjo ha quedado a menudo falto de firma. Creados por hombres o por mujeres, su nombre, en la mayoría de los casos, no ha permanecido.
A lo largo de la Edad Media fueron muchas las mujeres que tras los muros de los conventos dedicaron su vida al estudio y a la iluminación de libros. Muchos nombres se perdieron, pero otros sobrevivieron. Ese es el caso de una mujer que inmortalizó su nombre y su retrato en un salterio de finales del siglo XII o principios del XIII.
Claricia o Clarica fue una joven novicia, posiblemente una estudiante que aún no era monja, que dedicó parte de su vida en un monasterio alemán a ilustrar libros. En uno de ellos, conservado hoy en el Museo de Arte Walters de Baltimore, en EE.UU, aparece retratada columpiándose cogida a una gran letra Q y con su nombre escrito sobre sus hombros. Con la melena suelta y una actitud desenfadada, Claricia gravó así su nombre para la historia.
El Salterio de Claricia fue producido para un grupo de monjas benedictinas y, probablemente, por ellas mismas, en la abadía de los santos Ulrico y Afra de Augsburgo, Alemania. Aunque el calendario y el salterio en sí mismo se remontan a finales del siglo XII o comienzos del XIII, se añadieron varios textos y oraciones a mediados del siglo XIII. El más llamativo del manuscrito son sus iluminaciones, que incluyen un ciclo de miniaturas preliminar, miniaturas a toda página e iniciales historiadas. Aunque todas pertenecen al estilo románico, varían mucho en calidad y técnica: parecen ser la obra de tres o cuatro artistas diferentes. El salterio toma su nombre de una de las iniciales, a «Q», de la que se balancea una joven en atuendo secular.

Hilma Af Klint la pintora secreta del futuro

Hilma af Klint nació en Solna, municipio integrado en el área metropolitana de Estocolmo (Suecia). Desde 1882 a 1887 asistió a la Real Academia Sueca de las Artes. Perteneció a la primera generación de mujeres europeas que se formó académicamente en arte.​ Unos años más tarde, la academia puso un estudio a Hilma y otros dos compañeros en el barrio artístico y bohemio de Estocolmo que la apoyaron, tiempo después la dejaron por falta de tiempo, el Kungstraedgaarden, para que desarrollaran su talento. Allí, Klint realizó tanto retratos como paisajes de estilo naturalista…

Anna Kirstine Brondum/Anna Ancher la pintora nórdica de la luz

Anna Kirstine Brøndum Ancher (Skagen, 18 de agosto de 1859 – 15 de abril de 1935), era una pintora danesa asociada con el grupo de pintores de Skagen, una colonia de artistas del norte de Jutlandia, Dinamarca. Una pintora nórdica asociada al expresionismo por su pincelada y sus vibrantes colores, que pintaba escenas cotidianas de interiores iluminados por ventanas, donde niños y mujeres desarrollan actividades domésticas o retratos humildes de las gentes de su pueblo, Skagen. Alumna en París de Puvis de Chavannes, compañera la tambien pintora Marie Triepcke, y madre de la también pintora Helga Catherine Ancher.

“Aún aprendo”

Francisco de Goya