Hilma Af Klint la pintora secreta del futuro

Sara Rubayo

Autora

Nuria Hernandez y Apia

Colaboradora

Hilma Af Klint

Hilma Af Klint

En los años 80 aparecieron una misteriosas cajas que llevaban 40 años cerradas en el Museo de Arte Contemporáneo de Estocolmo. La Historia del Arte está plagada de misterios pero algo así sólo pasa una vez en la vida. Aquellas cajas contenían 1200 pinturas, centenares de escritos y 15.000 anotaciones en cuadernos de apuntes nunca antes vistos, que pertenecían a una pintora prácticamente desconocida, Hilma af Klint.

Hilma nació el 26 de Octubre de 1862 en una pequeña ciudad vecina a Estocolmo llamada Slona. Era la cuarta hija de una familia bien posicionada con un fuerte interés en los avances de la época sobre todo al estudio científico y matemático. Su padre tenía una gran biblioteca a la que Hilma tenía acceso y gracias a ella descubrió los temas que tanto le influenciarían. Durante su infancia pasaba los veranos en el campo en pleno contacto con la Naturaleza a la que admiraba. Pero en 1880, cuando cumplió 18 años, vió morir a su hermana pequeña de 10 años por una fuerte gripe y esto le causó un fuerte impacto emocional que la llevó a buscar respuestas en las creencias alternativas como el espiritismo, el ocultismo y las ciencias ocultas.

Dos años más tarde, en 1882, Hilma se matricula en la Real Academia Sueca de Técnicas y Bellas Artes de Estocolmo, uno de los pocos centros que admitían mujeres en toda Europa, y que tenía maestras. Se formará allí durante 5 años como artista, donde adquirió una sólida base artística, especializándose en el retrato y en el paisajismo naturalista típico de la época. Fue tan excelentísima alumna que la academia le concedió un estudio en un prestigioso edificio en el barrio artístico y bohemio de Estocolmo, donde tuvo contacto con pintores de la época, asistió a exposiciones y participó en tertulias. Así que fue una de las primeras mujeres que perteneció a la primera generación de mujeres artistas europeas formadas académicamente, una pintora de mucho éxito y que vivía de vender sus cuadros de retratos y paisajes naturalistas que gustaban mucho al público.

Cuando en 1887 Hilma acaba sus estudios académicos no es muy bien acogida en los círculos artísticos que mayoritariamente eran masculinos por el hecho de ser mujer, ya que por aquel entonces estaba muy extendida la idea de que las mujeres pintaban solo por pasatiempo reproduciendo lo que los hombres creaban. Pero ella siguió pintando el mundo que la rodeaba para intentar comprenderlo porque a finales de 1800 ocurrían muchos avances científicos y corrientes culturales a la vez que presumían poder explicar el mundo, como por ejemplo que se descubre la radiación electromagnética o los rayos X que confirmaban que había un mundo paralelo que no se podía ni ver ni tocar, y que encajaba o más bien no negaba la  posibilidad de la existencia de un mundo espiritual.

Así que imaginad el increíble salto mental que la gente de la época tenía que dar para comprender la nueva noción del mundo y como es lógico con esa amalgama de nuevos descubrimientos y creencias las líneas definitorias entre ramas científicas, religiosas, culturales y artísticas eran bien difusas. Costó mucho que la gente entendiera que los sentidos no perciben todo lo que tienen alrededor y por eso las ciencias ocultas era super populares y para nada se veían como las vemos hoy.

Así que con el interés de Hilma por la naturaleza y las ciencias y por todo ese mundo nuevo, invisible y paralelo buscando el contacto con su hermana fallecida, frecuento con muchos de sus contemporáneos los grupos espiritistas y ocultistas en compañía de 4 amigas con las que acabó formando un grupo llamado Las Cinco. Klint y sus amigas interesadas por el espiritismo y los fenómenos ocultistas se juntaban los viernes para practicar la escritura y la pintura automáticas a partir de sesiones de espiritismo contactando con guías o entes espirituales de otras dimensiones poniéndose en contacto con los niveles más altos de conciencia y Hilma solía dirigir las sesiones como medium porque era capaz de canalizar los mensajes aún estando consciente, y por eso guiaba al grupo más veces..

Y toda esta experiencia transformó parte de la futura obra de Hilma, porque muchas de sus nuevas pinturas abstractas nacieron de estas experiencias con los niveles de conciencia alterados. Comenzó a vivir una “doble vida” en la que pintaba y vendía cuadros “normales” por el día y por la noche, en secreto, pintaba estos otros de origen espiritual con el que se fue liberando de su formación académica descubriendo un nuevo mundo artístico compuesto por símbolos, letras y palabras. Pintaba en sus sesiones en trance comunicándose con una conciencia superior que le transfería mensajes y guiaba su mano por el lienzo. Así en 1906 Hilma cambia totalmente su rumbo artístico abandonando el lenguaje figurativo y naturalista de sus pinturas para empezar sus primeras pinturas abstractas llamadas: Las pinturas para el templo;

Las Pinturas del Templo, es la obra central de Hilma en la que ella misma dice que es un trabajo encargado por uno de sus guías, llamado Amaliel, y es una serie de 193 pinturas divididas en series y grupos realizadas entre 1906 y 1915, desarrolladas en 2 fases:

  1. La 1º FASE la comenzó en noviembre de 1906 y finalizó en abril de 1908, y en ese poco más de un año ejecutó 111 obras de formatos diversos.
  2. La 2º FASE va empezó en 1912 y acabó en 1915 en la que hace 82 obras.

Esta abstracción de Hilma a partir de 1906 no surge de la noche a la mañana sino que va desarrollándose en los años anteriores en una estrecha relación con sus investigaciones ocultistas y esto sucedió años antes de que apareciera la obra de Kandinsky, Mondrian o Malevich, y que la obra de Hilma af Klint no es una abstracción real del color y la forma en sí mismos como el de Kandinsky, Malevich o Mondrian, sino que Hilma trataba de pintar lo invisible. Ellos sintetizaban (descomponian) lo tangible y ella pintaba(componía) lo intangible.

Hilma como sus contemporáneos, estaba muy influida por las corrientes espirituales de la época, particularmente el espiritismo, la teosofía y la antroposofía y en estas pinturas intenta pintar el conocimiento de cómo todo es uno más allá de la dualidad visible buscando una evolución espiritual, ella misma decía:

En Las Pinturas para el Templo, Hilma desarrolla su lenguaje abstracto partiendo de la existencia espiritual de la existencia, pintando aquello que existe más allá de lo que el ojo puede ver. La serie: Los Diez Mayores. Poco después en 1907, Hilma af Klint comenzó a pintar una serie compuesta por diez obras de gran tamaño (entre 3,20 y 2,40 metros) que representan las cuatro fases de la vida, desde la infancia hasta la vejez, obras con composiciones abstractas sensuales y simbólicas. Toda esta obra es radicalmente novedosa por:

Los temas que nunca antes se habían usado porque representa temas metafísicos como la dualidad de la materia y espíritu, lo femenino y lo masculino, el macrocosmos y el microcosmos o el origen y el fin del mundo, También es muy novedoso su uso de las formas geométricas como círculos concéntricos, triángulos, prismas, óvalos, líneas y espirales. Por otro lado su uso del el color también era totalmente nuevo porque nunca antes se habían utilizado colores planos y de tonos pastel. Pero también es súper importante el grandísimo el formato de su pintura que nos habla de lo convencida que estaba de la importancia de su trabajo en el que puso toda su energía y todo su atrevimiento.

Entre 1908 y 1912, Hilma af Klint suspendió su trabajo  y dejó su estudio del barrio bohemio para atender a su madre dependiente y con ceguera, y se dedicó a estudiar el cristianismo esotérico y la literatura de Steiner, miembro destacado de la Sociedad Teosófica, y fundador de la Antroposofía al que había conocido ese mismo año y que influiría en su siguiente serie El Cisne y La Paloma. En 1912 retomó Las pinturas para el Templo iniciando la segunda fase donde trabajó hasta que la concluyó en 1915. La serie Altarpieces es como un resumen de todas las series anteriores. En 1913 comienza la serie Parsifal que se centra en la búsqueda del conocimiento.

Entre 1917 y 1918 Hilma af Klint se dedicó a comprender el significado de los mensajes que había transmitido en la serie Pinturas para el Templo, dando como resultado un libro de más de 1.200 páginas de llamado Estudios sobre la vida espiritual. En 1920, muere su madre y viaja a Suiza, donde se reencontró con Rudolf Steiner y se une a la Sociedad Teosófica. También será cuando pinte la serie sobre las grandes religiones del mundo y  la serie Flores y árboles donde las composiciones geométricas desaparecen porque retrata con acuarelas la dimensión espiritual de la naturaleza.

En 1925, abandonó la pintura aunque no por completo para dedicarse a los estudios teosóficos. Y en 1944 ya siendo una viejita de 80 años sufrió un accidente en el que fallece, casualmente el mismo año en el que murieron Kandinsky, Mondrian y Munch.

Texto

Las imágenes fueron pintadas directamente a través de mí, sin dibujos preliminares, y con gran fuerza. No tenía idea de lo que se suponía que representaban las pinturas; sin embargo, trabajé con rapidez y seguridad, sin cambiar ni una sola pincelada “

 

MUSEOS QUE CONTIENEN SU OBRA:

  • Exposiciones en vida (obra naturalista):
    -1906 Exposición de Arte e Industria, Norrköping, Suecia.
    -1907 Exposición de Arte e Industria, Lund, Suecia.
    -1911 Mujeres Artistas Suecas.Academia de Bellas Artes, Estocolmo.
    -1914 The Baltic Exhibition, Malmö, Suecia Exposición Báltica donde también
    sepresentaron obras de Kandinsky entre muchos otros expresionistas.
  •  Primera exposición de algunas de sus obras abstractas
    1986 – 1987 The Spiritual in Art – Abstract Painting 1890 – 1985
    Museo de Arte del Condado de Los Ángeles, Los Ángeles, EE. UU.
    • Retrospectiva individual HILMA AF KLINT. PIONERA DE LA ABSTRACCIÓN 2013
    ESTOCOLMO ( Moderna Musset)/ BERLÍN- MÁLAGA( Museo Picasso de Málaga)
    – 2018. BRASIL. Pinacoteca Asociada de Arte y Cultura – APAC, São Paulo, Brasil. 3 de
    marzo – 16 de julio de 2018 (130 obras)
    – 2018. NEW YORK Solomon R. Guggenheim Museum, Nueva York, EE. UU. 12 de octubre
    de 2018 – 23 de abril de 2019 (167 obras y 7 cuadernos)
    – La sala Hilma af Klint. Colección permanente del Museo de Arte Moderno de Estocolmo.
    (17 obras de arte)